sábado, 3 de septiembre de 2011

Máscara

En momentos como este suelo pensar en qué extraña razón me empuja a continuar en este circo...   Qué me obliga a ser  aquel payaso que sonríe siempre, que muestra siempre su mejor cara.

Este circo en el que todo mundo aplaude cada una de mis maromas, cada uno de mis chistes, cada una de mis gracias.   ¡Cuánto duele reír!  Cuánto dolor me consume, mientras todos ríen.

Cómo duele llorar en silencio, ponerse todos los días la máscara de la felicidad y sonreír...  




sábado, 11 de junio de 2011

      Te vi un punto y, flotando ante mis ojos,
       La imagen de tus ojos se quedó
       Como la mancha oscura orlada en fuego
       Que flota y ciega si se mira al sol. 
          Y dondequiera que la vista clavo
           Torno a ver tus pupilas llamear,
           Y no te encuentro a ti, no es tu mirada,
           Unos ojos, los tuyos, nada más.
               De mi alcoba en el ángulo los miro 
              Desasidos fantásticos lucir,
               Cuando duermo los siento que se ciernen
               De par en par abiertos sobre mí.
                   Yo sé que hay fuegos fatuos que en la noche 
                  Llevan al caminante a perecer,
                   Yo me siento arrastrado por tus ojos,
                   Pero a dónde me arrastran no lo sé.
              Gustavo Adolfo  Bécquer

              jueves, 5 de mayo de 2011

              ¿ADIOS?

              Meditando sobre la muerte, un evento natural, el cierre del ciclo de nuestra existencia; pensaba sobre el hecho de que aunque todos sabemos que ese momento llegará tarde o temprano, nunca estamos preparados para decir el eterno adiós a aquellos a quienes apreciamos.

              Recién he experimentado -una vez más- ese terrible hecho...  Pensaba estar lista, me decía una y otra vez "es lo mejor, el sufrimiento cesará", mas cuando la muerte llegó me arrancó parte del corazón.   En un instante pasaron por mi mente las escenas de aquellos momentos compartidos con tan importante ser.  Traté de contener las lágrimas, traté en ese momento de ser menos común, traté de ser más racional y menos emocional... no lo logré.

              Mi humanidad me traicionó.  No pude contener las lágrimas al verle allí, inerte.  De pronto, sentí como la muerte junto a él se alejaba, se lo llevaba del lado de quienes tanto lo amábamos.  Escuché a los más chicos decir con un llanto incontenible "ahora quien nos contará cuentos, ahora quien nos llevará de paseo y nos enseñará a montar".   Mientras, secando las lágrimas de sus ojos, la abuela le dio un beso en la frene y le prometió pronto reunirse con él...

              Era terrible aquella escena, la del dolor genuino... Mas fue peor aquella en la que los hijos de tan ilustre ser, cual aves de rapiña, estaban prestos a repartir la tan codiciada herencia...

              jueves, 28 de abril de 2011



              Viendo a Garrick, actor de la Inglaterra,
              el pueblo al aplaudirlo le decía:
              Eres el más gracioso de la tierra y el más feliz.
              Y el cómico reía.



              Víctimas del spleen los altos lores,
              en sus noches más negras y pesadas,
              iban a ver al rey de los actores
              y cambiaban su spleen en carcajadas.



              Una vez ante un médico famoso,
              llegose un hombre de mirar sombrío:
              -Sufro -le dijo- un mal tan espantoso
              como esta palidez del rostro mío.



              Nada me causa encanto ni atractivo;
              no me importan mi nombre ni mi suerte;
              en un eterno spleen muriendo vivo,
              y es mi única pasión la de la muerte.



              -Viajad y os distaeréis. -Tanto he viajado
              -Las lecturas buscad -Tanto he leido-
              Que os ame una mujer - ¡Si soy amado!
              -Un título adquirid -Noble he nacido.



              ¿Pobre seréis quizá? -Tengo riquezas
              - ¿De lisonjas gustáis ? - ¡Tantas escucho!
              -¿Que tenéis de familia?...-Mis tristezas
              -¿Vais a los cementerios?... -Mucho, mucho.



              ¿De vuestra vida actual tenéis testigos?
              - Sí, mas no dejo que me impongan yugos;
              yo les llamo a los muertos mis amigos;
              y les llamo a los vivos mis verdugos.



              -Me deja- agrega el médico -perplejo
              vuestro mal, y no debo acobardaros;
              Tomad hoy por receta este consejo:
              sólo viendo a Garrick podéis curaros.



              -¿A Garrick ? -Sí, a Garrick...La más remisa
              y austera sociedad lo busca ansiosa;
              todo aquel que lo ve muere de risa;
              ¡tiene una gracia artística asombrosa !



              -Y a mí me hará reir?-Ah, sí, os lo juro !;
              él, sí, nada más él...Mas qué os inquieta?...
              -Así -dijo el enfermo -no me curo:
              ¡Yo soy Garrick ! Cambiádme la receta.



              ¡Cúantos hay que, cansados de la vida,
              enfermos de pesar, muertos de tedio,
              hacen reir como el actor suicida
              sin encontrar para su mal remedio!



              ¡Ay ! ¡ Cuántas veces al reír se llora!..
              ¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
              porque en los seres que el dolor devora
              el alma llora cuando el rostro rie!



              Si se muere la fe, si huye la calma,
              si sólo abrojos nuestras plantas pisa
              lanza a la faz la tempestad del alma
              un relámpago triste: la sonrisa.



              El carnaval del mundo engaña tanto;
              que las vidas son breves mascaradas;
              aquí aprendemos a reír con llanto
              y también a llorar con carcajadas.

              Juan de Dios Peza

              lunes, 4 de abril de 2011

              INTERROGANTES

              Qué haces cuando tu mundo entero se viene abajo,
              sabiendo que medio mundo quisiera tener lo que tú posees?

              Qué haces cuando todo aquello una vez deseaste
              se convierte en el peor de los infiernos?

              Qué haces cuando rodeada de tanta gente
              te sientes sola y sin aliento?

              Qué haces para encontrarte a ti misma,
              cuando todo el tiempo llevas puesta una máscara?

              Qué haces para vivir
              cuando ya has muerto?...

              martes, 29 de marzo de 2011

              PARA ENTONCES

              Quiero morir cuando decline el día
              en alta mar y con la cara al cielo;
              donde parezca un sueño la agonía,
              y el alma, un ave que remonta el vuelo.

              No escuchar en los últimos instantes
              ya con el cielo y con el mar a solas,
              más voces ni plegarias sollozantes
              que el majestuoso tumbo de las olas.

              Morir cuando la luz, triste retira
              sus áureas redes de la onda verde,
              y ser como ese sol que lento expira:
              algo muy luminoso que se pierde...

              Morir, y joven: antes que destruya
              el tiempo aleve la gentil corona;
              cuando la vida dice aún: soy tuya
              aunque sepamos bien que nos traiciona.

              M.   Gutiérrez  Nájera