Máscara
En momentos como este suelo pensar en qué extraña razón me empuja a continuar en este circo... Qué me obliga a ser aquel payaso que sonríe siempre, que muestra siempre su mejor cara.
Este circo en el que todo mundo aplaude cada una de mis maromas, cada uno de mis chistes, cada una de mis gracias. ¡Cuánto duele reír! Cuánto dolor me consume, mientras todos ríen.
Cómo duele llorar en silencio, ponerse todos los días la máscara de la felicidad y sonreír...
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