¿ADIOS?
Meditando sobre la muerte, un evento natural, el cierre del ciclo de nuestra existencia; pensaba sobre el hecho de que aunque todos sabemos que ese momento llegará tarde o temprano, nunca estamos preparados para decir el eterno adiós a aquellos a quienes apreciamos.
Recién he experimentado -una vez más- ese terrible hecho... Pensaba estar lista, me decía una y otra vez "es lo mejor, el sufrimiento cesará", mas cuando la muerte llegó me arrancó parte del corazón. En un instante pasaron por mi mente las escenas de aquellos momentos compartidos con tan importante ser. Traté de contener las lágrimas, traté en ese momento de ser menos común, traté de ser más racional y menos emocional... no lo logré.
Mi humanidad me traicionó. No pude contener las lágrimas al verle allí, inerte. De pronto, sentí como la muerte junto a él se alejaba, se lo llevaba del lado de quienes tanto lo amábamos. Escuché a los más chicos decir con un llanto incontenible "ahora quien nos contará cuentos, ahora quien nos llevará de paseo y nos enseñará a montar". Mientras, secando las lágrimas de sus ojos, la abuela le dio un beso en la frene y le prometió pronto reunirse con él...
Era terrible aquella escena, la del dolor genuino... Mas fue peor aquella en la que los hijos de tan ilustre ser, cual aves de rapiña, estaban prestos a repartir la tan codiciada herencia...
No hay comentarios:
Publicar un comentario